Entrevista a Alberto Fernández Liria, autor de Locura de la Psiquiatría

 

 

 

Hoy comparto una entrevista a Alberto Fernández Liria, autor de Locura de la Psiquiatría.

Entrevista realizada por Bibiana Ripol – BR Comunicación

 

 

1. Usted habla de psiquiatría y salud mental

Sí. Utilizo los dos términos para referirme a las disciplinas que se han ocupado de la atención de la salud mental de la población y a quienes la pierden. Es una tarea en la que participan profesionales con titulaciones y formación diferente que, además, han sido diferentes a lo largo de la historia

 

.2. ¿Por qué pararse ahora a reflexionar sobre la historia de la psiquiatría?

 

Porque la atención a la salud mental está hoy en un momento de crisis profunda. Los conceptos de los que nos hemos servido para explicar nuestro trabajo en los últimos años no pueden seguir sosteniéndose a la luz de los nuevos datos. Las prácticas que hemos estado desarrollando están siendo objeto de críticas profundas y deben cambiar radicalmente. Para afrontar esa crisis es necesario entender cómo hemos llegado a ella, aprender de la experiencia, para no repetirla, para avanzar…

Locura de la psiquiatría de Editorial Desclée De Brouwer

 

 

3. ¿Cómo ha cambiado la psiquiatría a lo largo de la historia?
La psiquiatría es una disciplina que ha experimentado enormes cambios desde sus orígenes. Los hospitales psiquiátricos surgen en Europa en el siglo XV con las primeras aglomeraciones urbanas para retirar de la convivencia a personas con comportamientos que en las sociedades rurales podían ser manejados de otro modo. En un principio los hospitales eran instituciones de caridad que generalmente dependían de la Iglesia. La psiquiatría  nace durante la Ilustración. En esta época las personas con trastornos mentales eran sometidas a  una exclusión que necesitaba ser justificada. Para ello se redefinió la función de la institución y los médicos se hicieron cargo de hospitales que llevaban siglos funcionando sin ellos. Los médicos aportan a ese espacio preconstruido del manicomio la idea de que las personas están allí recluidas porque padecen enfermedades y que la función de la institución es contribuir a curarlas.

4. ¿Y no fue así?

En realidad no. A mediados del siglo XX era ya evidente que el manicomio no solo no era un instrumento útil de sanación, sino que muchos de los problemas que se le atribuían a la locura se debían a un efecto nocivo de esta institución. Y la idea de que lo que sufría el loco podía explicarse por la presencia de una enfermedad -una enfermedad del cerebro- nunca pasó de ser una hipótesis.

 

A %d blogueros les gusta esto: