Relato: Huir de la pesadilla

 

Hace tiempo escribe esto, me faltaba el final, hoy he intentado acabarlo, espero que os guste.
En relatos que he publicado anteriormente, hubo gente que me pidió que los continuara, los miraré y lo haré pero darme tiempo.

 

Una noche cerrada donde solo el viento rompía el silencio, me abrigue y salí hacia casa de Eric, para ello debía cruzar el bosque.
El bosque desde bien pequeña siempre me ha parecido siniestro, la luz del sol no penetraba a través de sus altos árboles, los sonidos que se escuchaban te erizaban la piel.
Camine con prisa, como si me persiguieran viejos fantasmas, a pesar de la cazadora, notaba el frío en los huesos, mi cuerpo temblaba, pero no sólo tenía que ver con el frío. Conforme me adentraba, los sonidos eran cada vez más extraños, desconocía que animales se ocultaban, pero dichos sonidos me resultaban totalmente desconocidos. El viento no ayudaba a vencer el miedo, de repente noté una finísima lluvia, a este pase, no creo que llegará nunca.
Mojada, con frío, asustada, si me viera Eric en estos momentos, saldría corriendo, me olvide de los sonidos inquietantes y apresure el paso, todo apuntaba a que se avecinaba una buena tormenta y deseaba que no me pillara en el bosque.
Zass, tropecé con una rama y caí tumbada a lo largo del camino, mi pelo se cubrió de tierra, así como toda mi ropa, menudo panorama, ahora sí que daría miedo, maldita mi
suerte, me levante como pude, me dolí la rodilla pero pude caminar y según mis calculo, ya me quedaba poco para llegar a mi destino, esperaba no tener más incidencias.
Diez minutos después, ya divisaba la casa, la oscuridad le daba un toque fantasmagórico, se veía luz a través de uno de sus ventanales, esperaba que estuviera en casa, al llegar al pórtico, toque a la puerta.
– Menuda sorpresa ¿Dónde te has peleado? comento Eric
– Déjate de tonterías, que menudo día tengo, ¿Puedo pasar o me vas a dejar en la puerta?
– Adelante salvaje
Le miré furiosa, pero no tenía ganas de contestarle.
– Eric, no aguantaba más en esa casa, me estaba volviendo loca ¿Puedo quedarme aquí?
– ¿Otra vez tus hermanos? – dijo Eric
– Si, al final se salieron con la suya, me fui y así evitaba que me echarán.
– Quédate el tiempo que quieras
Pasaron los meses, Alice seguía viviendo con Eric, la amistad y confianza consiguió que vivieran una historia juntos. En cuanto a los hermanos de Alice, se quedaron con la casa al morir los padres, nunca se llevaron bien, en realidad no era su hermana de sangre y estar viviendo con ellos era una autentica pesadilla para Alice.
¿Os gusta? Se admiten opiniones, estoy prácticando
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