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Guillermo Escolar Editor pública Maggie, una chica de la calle, de Stephen Crane

Guillermo Escolar Editor pública Maggie, una chica de la calle, de Stephen Crane

Guillermo Escolar Editor pública Maggie, una chica de la calle, de Stephen Crane

Guillermo Escolar Editor pública Maggie, una chica de la calle, de Stephen Crane

Una visión cristalina de los abismos de maltrato y dominación que padecen tantísimas mujeres 

Como tantas otras muchachas, Maggie se enfrenta ya de niña al malicioso señuelo de la esperanza, a la promesa de un destino mejor, bien distinto del que tiene escrito en forma de horror y de derrota.

La esperanza es engañosa, porque la promesa de una vida feliz conduce casi siempre a tomar las decisiones equivocadas; es también cruel, porque la ensoñación de un futuro diferente –lejos del alcohol y la violencia que define el entorno familiar de tantas niñas– es contradicha en las propias carnes, dolorosos testigos de la mujer que, por desgracia, no se llegó a ser.

La historia de Maggie que nos cuenta Stephen Crane es triste, despiadada, naturalista... De niña malvive entre padres alcohólicos, siempre violentos: violentos entre sí, violentos con los hermanos de Maggie, violentos con la pobre Maggie. 

Pero un día como cualquier otro el amor romántico –el disfraz varonil con el que tantas veces se presenta la esperanza– llama un día a su puerta y ella se deja engatusar. Desde entonces cada uno de sus propios pasos la encaminan a su desdicha final. 

Una denuncia de los terribles efectos del alcoholismo para la vida de muchas mujeres.

El muchacho se alzó sobre el monumento de grava levantado en honor a Rum Alley. Estaba lanzando piedras a la escandalosa pandilla de Devil’s Row, que lo había acorralado. Su semblante infantil le hace parecer todavía más pálido, pero con ganas de pelea; su pequeño cuerpo se agitaba inquieto, y devolvía los insultos a sus atacantes. 


—¡Corre, Jimmie, corre! ¡Que no te den! —gritó un niño de Rum Alley, poco antes de desaparecer. 
—¡De eso nada! —respondió Jimmie con voz varonil—. ¡Esos payasos no me moverán de aquí! 


La caterva de Devil’s Row le increpó todavía con más rabia. Por su derecha, aparecieron de la nada otros pandilleros andrajosos. Sus semblantes menudos revelaban ademanes de auténticos asesinos. Entre gritos, se unieron al ataque y arrojaron piedras sobre el montículo de grava. 
Nuestro pequeño héroe cayó abatido al suelo de un golpe. Su zamarra estaba hecha jirones y había perdido la gorra. Tenía magulladuras por todo el cuerpo y sangre que le goteaba de un corte en la cara. Su perfil, desencajado y escuálido, le daba un aire demoníaco. 


Ya en el suelo, sus eternos rivales de Devil’s Row lo acorralaron. Se protegió con el brazo izquierdo y siguió peleando y maldiciendo. Sus impetuosos enemigos esquivaron los golpes y siguieron arrojando piedras e insultos. 

Stephan Crane

El retrato del alcoholismo, de la violencia familiar, de la vida en sus aspectos más sórdidos y degradados no es infrecuente en la novelística norteamericana, poco dada –cuando menos en sus referentes clásicos– a enjuagar la realidad de modo almibarado o eufemístico.

El temprano naturalismo de Stephan Crane (1871-1900), que se deja notar ya en esta su primera novela, Maggie, una chica de la calle, no desmerece a los grandes hitos de esta tradición, que no se caracteriza por proponer modelos ejemplarizantes ni por abrumar al lector con monsergas morales.

Ficha Técnica

Maggie, una chica de la calle
De Stephen Crane 
 
Formato: 135 x 210 
Encuadernación: Rústica
Número de páginas: 128
EAN: 9788418093487  
PVP: 12 €

En librerías: 24 de marzo de 2021 

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3 comentarios en “Guillermo Escolar Editor pública Maggie, una chica de la calle, de Stephen Crane

  1. arien

    Hola guapa
    No conocía esta novela y es que tengo que confesar que se sale totalmente de mi zona de confort literaria.
    Pero me parece que ofrece un enfoque muy interesante, que denuncia cosas que deben ser leídas asi que tomo nota
    Un besazo

    Responder
  2. Lala tur

    Holaa
    La verdad es que no es un género que suela leer mucho. Acabo por inclinarme por historias más “felices” aunque realmente no sea lo mejor. Un libro muy indicado para el mes de Marzo, mes de la mujer.
    Tomo nota.
    Saludos

    Responder
  3. Rebecaml

    Creo que aunque el argumento pueda ser un poco fuerte es una historia que vale la pena leer porque no siempre las historias deben tener un final feliz, eso es como escapar a la realidad y ser conscientes de otras realidades puede ayudarnos a abrir un poco nuestra mente. Gracias por la recomendación.

    Responder

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