Néctar reflexiona sobre el éxito póstumo en "Cuando muera", su nuevo single
La banda cierra el recorrido previo al lanzamiento de su debut CON ESTE DISCO (LO) VAMOS A PETAR celebrando con ironía una de las paradojas más incómodas del mundo artístico: el reconocimiento post-mortem.
Ese sonido “muy rap para el rock, muy rock para el rap” que identifica a la banda madrileña, en esta ocasión se impregna de la intensidad emocional de Viva Belgrado para intentar averiguar qué es lo que queda del artista cuando ya no está.
Tras unos meses en los que hemos podido ir conociendo adelantos del que será su primer álbum, Néctar vuelve a la carga con "Cuando muera". Siguiendo la línea irónica y nihilista de las anteriores "Peces en el río", "Lo voy a petar" o "Despojo social", con "Cuando muera" la banda propone una reflexión que va más allá de lo musical, situándose en el terreno de lo puramente existencial: la necesidad de ser escuchado, incluso cuando ya es demasiado tarde.
La canción parte de una pregunta: ¿qué sentido tiene el éxito si llega cuando ya no estás para vivirlo? A través de una letra cargada de humor y lucidez, “Cuando muera” explora la tendencia de nuestra sociedad a valorar obras y creadores solo cuando han desaparecido, de manera que el artista se queda suspendido entre el deseo y la necesidad de trascender y la frustración de no poder disfrutar del reconocimiento.
Musicalmente, el tema combina la intensidad atmosférica y el poso existencialista de Viva Belgrado, a base de pasajes densos y envolventes, con estallidos emocionales. La estructura, por su parte, refuerza ese contraste entre lo introspectivo y lo explosivo.
“Cuando muera” destaca además por ser la única colaboración del disco. La estrofa final corre a cargo de Micho, bajista de Nogato, que con su interpretación desgarrada y agresiva irrumpe como contrapunto a la voz más contenida y reflexiva de Miyamoto (kike), reflejando la relación totalmente ambivalente del artista con la idea del éxito post-mortem.
Directora creativa: Nuria Lacalle @lacallenation
Fotógrafa: Melisa Seser @mel.seser / www.melseser.com
Estilista: María Echeverria @maria.echeverria__
"Son unos chicos muy educados, buena gente. Se aplauden a ellos mismos cuando el público les aplaude y dan las gracias varias veces después de cada tema que tocan. Les gusta mucho lo que hacen y se ve que lo pasan bien. Pero que por favor no descuiden su otro trabajo, el de verdad, que de la música es muy difícil vivir…”, cuenta la madre de uno de ellos antes de ser (metafóricamente) amordazada.
Desde que comenzase su andadura en 2023 como proyecto de cruce y fricción entre géneros, Néctar ha trabajado desde la autogestión, publicando varios singles y dos EPs: Un Refugio en un Castillo y Lágrimas, Sudor y Saliva, mezclado por Manuel Cabezalí. La formación está integrada por Marcos Holgado (Marc.de.Marcos, también guitarrista de Pan y bajista de Rodher) a la guitarra; Miguel Sánchez (Tynytus) a la batería; Urko Arribas (Urkkobain, guitarrista de Rodher) al bajo; y Enrique Chacón (Miyamoto Muchacho) al micrófono.
Su propuesta sonora puede describirse como un Frankenstein visceral que amalgama la intensidad emocional de Viva Belgrado, la pulsión urbana de WOS, la plasticidad de Gorillaz, la sensibilidad de Juancho Marqués, el músculo alternativo de Havalina, la crudeza de Violent Soho o la urgencia melódica de Calavento.
En directo, Néctar ha defendido su repertorio en salas como Wurlitzer Ballroom, Mardi Gras, Filomatic o, más recientemente, Siroco, donde el pasado 25 de abril presentaron sus nuevos temas. El próximo 28 de mayo verá la luz su primer larga duración, CON ESTE DISCO (LO) VAMOS A PETAR, y el 20 de junio lo llevarán al directo en la sala Malavida (A Coruña).

